Vuelos baratos a Maastricht

A la hora de encontrar un vuelo barato para visitar Maastricht, debemos dedicarle tiempo a la búsqueda; pero, esta bella ciudad nos va a valer la pena, por sus eventos culturales y festivales; museos y paisajes. Aunque no es una ciudad muy grande, hay que señalar que posee un gran atractivo turístico: es la ciudad menos neerlandesa de todas y nórdica de los Países Bajos; pero, hablar de Maastricht es hablar de una oferta gastronómica única y una población muy cosmopolita, en un ambiente de alta costura y muy diferente al resto del país. Al estar alejada de Amsterdam y Randstad, ha logrado mantener su propia identidad. Gracias a su universidad, su instituto de bellas artes y su escuela superior de teatro, es una ciudad con una importante carga cultural. Su aeropuerto, el aeropuerto Maastricht Aquisgrau tiene vuelos, cada día, a distintos puntos de Europa, lo que hace que haya oportunidades de encontrar vuelos baratos.

Entre los eventos culturales y festivales más importantes tenemos, el carnaval -que se conoce como Limburgues-; el 11 de noviembre, en el que se da el pistoletazo de salida a la estación del carnaval; Kunsttour, la feria anual de arte y cultura, que tiene lugar cada mes de mayo. La preuvenemint, la importante feria culinaria, durante el mes de agosto. Y, The European Fine Arts Fair, la feria de Bellas Artes y antigüedades, del mes de marzo, que es considerada la más prestigiosa de todo el mundo. Aquí, podremos descubrir artes, desde antiguo, hasta perteneciente a las vanguardias del s. XX: No podemos dejar pasar la oportunidad de descubrir los bellos paisajes que nos muestra la ciudad, como son Basain, que es un puerto interior donde nos encontramos con diferentes y múltiples restaurantes; los restos de la muralla de la ciudad; El Hage Fronten -un bastión militar, que se levantó durante los s. XVI al XVII-; el Kazamatten, que es un conjunto de túneles que hay bajo el Hage Fronten. La plaza Markt, donde se celebra un mercado tres veces a la semana. O, la plaza de Nuestra Señora, donde se encuentra la basílica del mismo nombre. Al sur de la ciudad, nos encontramos con la colina de Sar Pietesburg, donde hay una vieja fortaleza, con un conjunto de cuevas, que se construyeron en ella -y que son lugar de hibernación de murciélagos y, durante la segunda Guerra Mundial, sirvieron de escondite-.